“Las empresas del futuro no competirán solo por lo que saben, sino por cómo son sus personas”. Con este enfoque arrancó el webinar centrado en uno de los grandes retos actuales de las organizaciones: atraer, seleccionar y desarrollar talento en un contexto de escasez creciente y cambio constante.
La sesión, moderada por Noelia Sanz, gestora de comunicación y marketing digital en Tactio, contó con la participación de Jordi González, consultor de Seguimiento Anual de Proyectos en Tactio, quien abordó cómo la gestión por competencias se está convirtiendo en un elemento clave para la sostenibilidad y diferenciación empresarial.
Talento escaso, desafío creciente
Durante su intervención, Jordi puso sobre la mesa una realidad compartida por la mayoría de empresas: la dificultad para encontrar y retener talento. Lejos de ser un problema puntual, explicó que se trata de una tendencia estructural que ya impacta en el día a día de las pymes.
“No tengo personas” se ha convertido en una frase habitual, acompañada en muchos casos de una cierta resignación. Sin embargo, advirtió que esta actitud puede comprometer el futuro de las organizaciones si no se aborda con un enfoque estructurado.

Soft skills: el verdadero diferencial
Uno de los ejes clave del webinar fue el cambio de paradigma en la gestión del talento. En un entorno donde el conocimiento técnico está cada vez más accesible y automatizado, las habilidades humanas (soft skills) ganan protagonismo.
Aspectos como la capacidad de trabajar en equipo, la empatía, la actitud o la adaptación al cambio son, según explicó, los factores que marcarán la diferencia entre perfiles aparentemente iguales.
A través de un ejemplo práctico, Jordi ilustró cómo dos profesionales con el mismo currículum pueden tener trayectorias completamente distintas en función de sus competencias personales:
“El currículum explica lo que has hecho; las competencias, en lo que te puedes convertir”.
Selección por competencias: pasar de la intuición al método
Otro de los puntos clave de la sesión fue la necesidad de profesionalizar los procesos de selección. Jordi señaló que muchas pymes siguen basando sus decisiones en impresiones subjetivas o en la experiencia previa del candidato, sin profundizar en su comportamiento real.
Como alternativa, planteó un enfoque estructurado basado en varios pilares:
- Definir los valores reales de la empresa, más allá de los declarativos.
- Identificar el perfil concreto necesario, evitando descripciones genéricas.
- Priorizar un número reducido de competencias clave, combinando habilidades técnicas y personales.
- Evaluar mediante contextos reales, analizando acciones y resultados pasados del candidato.
Este enfoque permite, tal como destacó, anticipar el comportamiento futuro y reducir errores de contratación, cuyo impacto económico puede ser muy elevado para la empresa.
Desarrollo interno: la clave para retener talento
Más allá de la selección, Jordi insistió en la importancia de aplicar la gestión por competencias también a nivel interno. Evaluar, medir y desarrollar las capacidades de las personas permite construir organizaciones más sólidas y alineadas con sus objetivos.
En este sentido, destacó herramientas como los diccionarios de competencias, la definición de competencias transversales para toda la organización y los sistemas de evaluación periódica, que ayudan a identificar áreas de mejora y a diseñar planes de desarrollo.
Además, desmontó uno de los mitos más extendidos: que las personas abandonan las empresas únicamente por motivos económicos. Según explicó, factores como el clima laboral, la falta de alineación o la ausencia de escucha tienen un peso mucho mayor.