“El marketing no empieza con una campaña: empieza con decidir quién eres, dónde compites y cómo quieres crecer”. Con esta idea central se desarrolló el webinar dedicado al marketing estratégico como palanca de crecimiento a tres años para las pymes.
La sesión, moderada por Noelia Sanz, gestora de comunicación y marketing digital en Tactio, contó con la participación de Antonio Furest, consultor senior estratégico con más de 25 años de experiencia en dirección y consultoría empresarial, especializado en proyectos de crecimiento y transformación en entornos corporativos y de empresa familiar.
Marketing estratégico: mucho más que comunicar
Durante su intervención, Furest puso el foco en uno de los errores más habituales entre las pymes: confundir marketing con comunicación. Según explicó, muchas empresas invierten en acciones aisladas —campañas, redes sociales, publicidad— sin haber definido previamente su posicionamiento, su mercado objetivo ni sus prioridades estratégicas.
“El marketing operativo es hacer”, señaló, “pero antes de ejecutar hay que decidir”. Esa fase previa incluye definir qué se vende realmente, a quién, en qué entorno competitivo y con qué objetivos de crecimiento.
Definir el terreno de juego para competir con sentido
Uno de los conceptos clave del webinar fue la necesidad de definir el mercado de referencia, lo que Antonio denominó el “terreno de juego”. Para ello, insistió en analizar tres dimensiones fundamentales:
- Quién es el comprador (cliente final, empresas, familias).
- Con qué tecnología o propuesta se resuelve la necesidad.
- Qué función cumple el producto o servicio, más allá de lo evidente.

A través de ejemplos prácticos —como el sector de las cocinas, la pastelería o la alimentación— explicó que las empresas no siempre venden lo que creen vender. En muchos casos, el valor percibido está vinculado al estatus, la experiencia o la tranquilidad, y no únicamente al producto en sí.
La sesión concluyó con un mensaje claro: el marketing estratégico no es una herramienta aislada, es una forma de definir la empresa y su rumbo. Solo cuando el análisis, el posicionamiento y la propuesta de valor están claros, las acciones de comunicación se convierten en palancas reales de crecimiento.