En situaciones de tensión, no existe margen para errores.

TACTIO aporta experiencia y seguridad para establecer el plan de choque más apropiado.

El tiempo vá siempre en contra de la empresa que se encuentra con tensiones al límite. Es necesario tomar decisiones, pero no se hace porque no se sabe controlar su impacto. Pero en esta coyuntura, podemos aplicar el principio de que "la peor decisión, es la indecisión.."

Toda empresa debería ser dinámica porque el medio en el que se desenvuelve, su mercado, es siempre dinámico.

Pero con frecuencia, hay directivos que centran sus atenciones solo en aquello que siempre ha funcionado, olvidándose de adaptar sus estrategias a nuevas realidades.

Cuando empeoran las cosas y se ignoran las señales, los indicadores que describen situaciones adversas, se tiende a esperar que las turbulencias disminuyan con el tiempo sin aplicar otras medidas que las destinadas a volver a la normalidad. A esa "normalidad conocida", que nunca termina por llegar.

 

 

Es cuando se necesitan ideas muy claras, a veces a contracorriente y bajo una lectura muy objetiva de la situación, que no siempre es bien entendida por todos. Un sólido liderazgo, con capacidad estratégica, de análisis objetivo y minucioso de la realidad, abstrayéndose de los comportamientos y de los convencionalismos de siempre.

En circunstancias así es preciso analizar la situación creada, cada factor y cada elemento, para poder configurar la salida más adecuada:

 

La elaboración de un plan de choque bajo condiciones muy adversas no debe centrarse solo en los objetivos. Debe establecer el modo de conseguirlos, su hoja de ruta situada en calendario. Bajo un enfoque de conjunto, no como la suma de pequeñas batallas inconexas.

TACTIO: misión y valores compartidos.